agosto 17, 2026
pH, microbiota y productos de higiene: lo esencial
La vagina no es un espacio estéril. Convive con comunidades de microorganismos que forman la microbiota vaginal. En muchas mujeres en edad reproductiva predominan bacterias del género Lactobacillus, relacionadas con un ambiente ácido que ayuda a limitar el crecimiento de otros microorganismos.
El equilibrio no depende de “lavar más”
El pH y la microbiota pueden cambiar con la edad, las hormonas, el ciclo menstrual, la actividad sexual, algunos medicamentos y otras condiciones. Por eso un cambio puntual no significa necesariamente una infección.
Lo que sí sabemos es que las duchas vaginales pueden alterar ese equilibrio y se asocian con mayor riesgo de vaginosis bacteriana. La vaginosis ocurre cuando cambia la proporción de bacterias de la vagina; puede producir flujo fino grisáceo o blanco y olor fuerte, aunque algunas mujeres no tienen síntomas.
¿Un gel íntimo “equilibra” la microbiota?
Un producto de higiene externa puede ayudar a limpiar sudor, secreciones o residuos de la vulva, pero no debe venderse ni usarse como tratamiento de una infección vaginal. Si hay olor persistente, picazón, ardor o flujo diferente a lo habitual, lo más importante es identificar la causa.
Para higiene externa cotidiana
Gynofresh
Gynofresh puede formar parte de una rutina de higiene externa si te resulta cómodo y lo toleras bien. Su función en la rutina es limpiar la vulva; no debe usarse dentro de la vagina ni como sustituto de una consulta ante síntomas.